El jueves estaba mejor y iba a entrenar el día 2, pero una llamada a primera hora confirmaba algo que temíamos desde hace tiempo, un familiar de mi mejor amigo había fallecido.. no comentaré las circunstancias del caso, pero ha sido algo durísimo.
Entrené el viernes a última hora pero ni el cuerpo ni la mente tenían fuerzas.. así que es un entrenamiento que ni cuento. Total, la semana más fuerte de las 9, un día entrenado. La vida viene como viene, y en comparación esto es algo que no tiene importancia.
Hoy volveré a entrenar, intentando olvidar lo ocurrido, pero hay imagenes, palabras y abrazos que de momento soy incapaz de quitarme de encima, y el nudo en la garganta va y viene de vez en cuando.