Jejeje, no lo ponía por nada en especial, es que acababa de leerlo por ahí.
Razón tiene, no obstante, en que ante una demanda alta de energía, ha de tenerse el sustrato necesario, y aunque la deplección total del glucógeno hepático y muscular pasaría por las 72 horas de ayuno, cuando uno quiere tirar fuerte porque le toca ese día, o come, o me parece que le da la pájara.
Por lo menos en mi caso.
Mi mejor desayuno preentreno, que no ayuno, siempre ha sido una tostada con queso fresco, aceite y miel y un par de cafés: energía como el de las galletas Chiquilín
Hacerlo en ayunas, creo que lo hice un día, y de la pájara que me dio, ni me atrevo a volver a intentarlo, pero claro, todo debe ser progresivo, la adaptación al esfuerzo y al ayuno, no llegar y pegarte cuatrocientas series después de no haber comido nada por la mañana temprano.