Te resumo:
Desde nuestra más tierna infancia, nos arrancan del seno de nuestras madres, nos encierran en un monasterio shaolín, donde aprendemos el noble arte de partirnos el espinazo sin protestar.
6 años de carrera después, uno de oposiciones, y 5 de especialidad y te sueltan a la calle con licencia OO.
Y ahora tienes que mantener a tu familia, tus hijos, necesidades y gastos.
Así que tragamos con todo lo indecible.
En serio: somos un estamento de la sociedad maltratado hasta extremos insospechados, vilipendiado, escupido directamente y manejado por monigotes que no tienen ni el más mínimo conocimiento de lo que es ser y formarse para ser dedicado en cuerpo y alma al cuidado de los demás.
Aguantamos porque hemos vivido eso así, pero morimos jóvenes.
Aguantamos pues no sé ni como, porque yo llevo 2 semanas para pegarme un tiro en un pie y hacerme el muerto...
Resultado, tensión arterial por las nubes hoy, cabreos varios, y horas alejado de mi familia (sin aumento de sueldo ni nada por el estilo) simplemente porque no hay otro.
Que me gustaría estar como en las películas, con un Ferrari en la puerta y un millón de dólares en la cuenta corriente, pues claro.
Pero no puedo porque ya tengo demasiada edad para cambios, y tengo que tragar con lo que hay, que puedo protestar, pero que no me van a escuchar (ni me van a echar porque tengo mis oposiciones aunque sin máster

) pero que mientras la digitocracia impere entre nuestros gobernantes, la meritocracia está de luto y pagamos nosotros, vosotros, ellos y todos.
Disculpa que no sea más realista, pero intento dar una visión "objetiva" y en pocas palabras de lo que es el día a día, y del poco o nulo agradecimiento que la sociedad nos brinda.
Pero es que encima me gusta lo que hago.
Hay algo más cierto, que mi aserto anterior: es que no sé hacer otra cosa.