Tengo un granito en el pómulo que me viene acompañando como unos cuatro años. No suele estar inflamado, diría que su presencia es tímida, pero cuando elimino la pus, o más bien la poquita que sale, queda como en horas bajas, pero a los días vuelve a su estado natural de invasión.
Ya no sé que hacer. En ocasiones cogería un alfiler esterilizado y me lo clavaría para sacar hasta la última gota. No me parece antiestético, pero es ya algo personal, jaja.
Menudas cosas comparto.
"El carácter no se desarrolla en la calma, sino en experiencias de prueba y sufrimiento que ensanchan el alma y aclaran la visión" Keller