Hay solución.
El trabajo, la dieta pueden afectar tu rendimiento, y ese impacto se puede minimizar, si es necesario revisar lo que comes, y añadir o tan solo distribuir mejor los hidratos para rendir mejor, se hace y punto.
Pon todo sobre la mesa, yo lo haría.
He tenido malas épocas de hecho por creer que mi sistema nervioso era inmune al alto volumen, ¿Qué esperaba hacer? Si todos los días me mataba con altas intensidades. ¿Qué rendimiento quería? Si adopté la costumbre de ir cada vez más rápido hacia el trabajo efectivo, calentando muy poco, engañándome. ¿Qué iba a rendir? Sí por verme mejor, me quitaba mucha comida y continuaba exigiéndome igual. ¿Cómo iba a tener un buen entreno? Si no podía desconectar de los problemas externos a la hora de colocarme la barra. ¿Qué iba a mejorar? Si cuando algo no funcionaba insistía en seguir igual no siendo cuestión de empeño sino de buscar nuevas estrategias.
No ha de ser tu caso, es una reflexión que hago para mi, por lo que aprovecho y comparto.
Un abrazo.
"El carácter no se desarrolla en la calma, sino en experiencias de prueba y sufrimiento que ensanchan el alma y aclaran la visión" Keller