Puedes actuar en la medida de tus posibilidades.
Sobre la intrahistoria personal de cada uno, sus rumbos y sus devaneos, no podrás actuar, pero si te toca la fibra sensible y quieres hacer algo por ellos hay miles de maneras.
Siempre habrá desgraciados por el mundo, porque el mundo es así.
Tenemos la suerte de vivir una vida acomodada dentro de nuestros objetivos, con nuestras obligaciones, cada vez más, y algunas veces algún derecho apropiado por la misma sociedad para beneficio de sus componentes, pero incluso eso, se ve desaprovechado.
Si tienes la oportunidad y
no la aprovechas el problema es tuyo, no de la sociedad, ni de tu padre o de tu madre o del vecino del quinto, aunque en cierta manera los influjos negativos o la atmósfera tóxica te someterán a su influjo y caerás.
Si tienes la oportunidad y
la aprovechas, el problema también es tuyo, que has sido capaz de salir del estado de oligoencefalia y has tenido la capacidad de desarrollar unas miras más allá de lo que dice el feibu o los colegas.
Pero si somatizas el dolor y la necesidad de los demás, amigo mío, acabarás mal.
No es que te hagas inmune a ello, es que debes vivir tu vida, la que te has ganado, aprovechar todas las oportunidades que te brinda, equivocarte porque errare humanum est, y saber aprovechar las equivocaciones para no volverlas a realizar.
Eso es madurar, crecer y aportar algo útil, a tu vida, a la de los demás, los más cercanos, y a la de los más lejanos.
Y hay muchas formas, no sólo compadecerse de ellos y a otra cosa..
Muchas y muy fáciles.