Jejejejeje, César, los mejores momentos y horas son los que pasó con mi hija, como debe de ser, que no superan a la hora de reencontrarme conmigo mismo en la faena cuasi diaria del gimnasio.
La pobre lleva dos semanas de exámenes para 11 años que tiene, hoy tiene su obra de drama para todos los padres y lleva dos días representando su papel de madre de Simba para los peques y los mayores del colegio, asi que llega tarde y reventada y hay que echarle una mano.
Guillen, pues de mármol que se resquebraja, que ayer me costó, y de hecho fallé en dos ocasiones, que hacía mucho que no fallaba, pero teniendo en cuenta que los descansos eran cuasi nulos, y que pequé de impaciente por el tiempo que tenía, los tomo como lo que son, fallos tecnicos de movimientos ya dominados pero ejecutados incorrectamente por no tener la cabeza y la frialdad de parar, y descansar ni de aproximar adecuadamente.
La espalda me molestaba en los cruces de poleas, donde intento realizar toda la retracción escapular que puedo, pero no me puedo quejar.
Este fin de semana me toca viaje a los mandriles a una comunión, así que una forma más de dejártela cansada con el viaje de ida y vuelta.
La semana que viene con más calma, que esta que ha sido algo descontrolada, tendré que tomármelo con más calma