Después de 6 meses, es la primera mañana libre que he dispuesto....
Ni un saliente de guardia, he podido tener desde el 11 de Septiembre del año pasado, quedándome 17 días de vacaciones del año pasado, y llegando a casa todos los días más allá de las 6 de la tarde, cuando mi horario es hasta las 3, amén de la paliza de fin de semana de guardia que me he pegado, entrando el sábado a las 9 de la mañana y saliendo ,ayer domingo, a las 8 de la tarde.
Esta mañana, como no podía ser de otra manera, desde las 8 de la mañana con el ordenador abierto, corrigiendo informes y actualizando una plataforma de Auditoría que me ha traído por la calle de la amargura estos últimos 5 meses.
Herencias del pasado que tenía que cumplir, sí o sí, pero que me han llevado al extremo máximo de capacidad, acompañado y aderezado con el día a día del trabajo, la presión, el tener que multiplicarme por 4 en ocasiones, y pensando que el mañana no llegaba.
Enfin, ya el 26 de febrero tuvo lugar la visita del equipo evaluador de la Auditoría, y después de más de 6 horas que me pegué contestando preguntas y más preguntas, por lo menos pensaba que habíamos acabado, pero no, 72 horas más para enviar puntualizaciones e informes que querían revisar con tranquilidad, y eso en medio del puente de la Comunidad.
Y de propina el fin de semana de guardia, que ha sido de aupa.
Así que hoy, totalmente desubicado en el tiempo y espacio, con una mañana libre, soleada, llevo a mi hija al colegio, y me quedo pensando qué hacer, mientras doy vueltas al barrio del colegio andando, decido ir a tomar un café, a un lugar donde dé el sol primaveral, y en una terraza del puerto deportivo me he sentado pero sin saber qué pedir...
Manda cojones, totalmente fuera de lugar y de situación. No sabía ni qué pedir...
Enfin que media tostada de sobrasada con queso y un café y un agua con gas, disfrutando del sol a ratos, mientras tengo dos móviles encima de la mesa que me están torturando, termino de lo mismo, me paso por el Centro Comercial a comprar una cosa pendiente y a casa, a cambiarme, a dejar móviles, ordenadores y demás y a enfundase la camiseta y el pantalón corto, y tira para el gimnasio.
Y encima se me había acabado el abono trimestral hoy, así que paso dentro y me pongo a prepararme con música de rock argentino (Asspera) a tope en los auriculares.
Y a esto que estoy calentando y una pléyade de tiernos infantes de algún colegio cercano que se vienen a la zona funcional donde estoy y veo que tienen clase lúdico recreativa hoy.
Pues nada, intentando no aplastar a ninguno y por supuesto no molestar, en el rincón donde estaba, cuando paraban, pues yo iba, y viceversa, haciendo máximos hasta 230 y luego descendentes, que iba combinando con lo que podía, para no molestar: fondos, pec fly, cruces de poleas, tríceps en barra y cuerda, hasta que digo que ya me sentía satisfecho de darle a la porra y recojo.
Qué buen día hoy, pero a seguir haciendo cosas...
Al menos me he quitado el 26 de Febrero y creo que puedo empezar a trabajar de verdad...
En mi vida imaginaba yo la exigencia de esto y encima con la incertidumbre de los cambios de gerencia y demás, trabajando como un loco, pero sin nadie a quien recurrir ni por supuesto a quien pedir consejo o ayuda.
Así que una travesía la mía...pero al menos he tocado tierra firme.