Millones de disculpas, por supuesto y ante todo.
He estado perdido, obligatoriamente secuestrado, malévolamente manipulado, y sujeto a mil formas de tortura, entre las que se incluyen las más oscuras parafilias imaginables.
No es que lleve desde el 11 de septiembre sólo, es que esto es mucho más de lo que podría imaginar, pero, voy pudiendo salir adelante, obviamente con muchísimo desgaste físico, mental y de relaciones generales, pero salgo adelante, y de hecho, creo que puedo pensar que he invertido la situación deficitaria.
Este martes 26 es el final de una escalada a un pico demasiado alto y pronunciado, pero finalmente he podido conseguir superar el miedo y el esfuerzo que a veces ha sido más que titánico, espero que tenga su recompensa, pues al menos podré por dar concluida una situación heredada, que ha sido difícil de domar y tramitar, pero que, lejos de haberme supuesto un mal, casi acaba conmigo.
Sigo entrenando, a lo más bestia que puedo dar, y sin dar tregua al desaliento, con menos días que hace 5 meses, aprovechando los fines de semana y desde hace un par de semanas, aprovechando aunque sea 45 minutos, por la noche, despreciando el abrazo del sofá y por supuesto, despreciando la idea de dejarlo todo.
Ha sido tanto lo invertido, que ahora no puedo ni debo dejar nada de lado.
Sigo, cuando voy a base de lo de siempre, tirones y empujones superseriados, en circuitos, dándole mucho énfasis al tronco, y consiguiendo aumentar la fuerza relativa en tanto en cuanto, sí, tiro de más pesos pero también hago más repeticiones, sin forzar más, puesto que he de adaptarme a seguir un ritmo, no permitiéndome el lujo de ir buscando marcas, manteniendo en algún momento álgido el roce de los 200 y tocándolos pero no pudiendo seguir buceando más allá.
Sigo a todo trapo, recibiendo andanadas por popa, pero poniendo proa hacia mejores costas.
Sigo, y siento no haberme pasado más por aquí, manipulado por las situaciones, agobiado, embrutecido en la soledad, pero sigo, y veo que empiezo a conseguir algo.
Gracias a todos, de corazón.