Vuelta a la atmósfera terráquea.
Ayer ni fui, porque tenía compromisos familiares, fuera de aquí, pero aunque hubiera querido, me levanté tremendamente cansado de la sesión anterior, tanto que llamándome la atención cómo me habían quedado de holgados los pantalones de la moto en el día anterior, y sin haberme pesado, esta mañana he comprobado que he perdido al menos 6 kg en este último mes... o algo más, pues siempre rondaba los 82-85 kg.
Todo por estrés, no comer, no tener hora para comer, no cenar, no tener hora para cenar, y el trabajo, porque lo que es el ejercicio fue escaso.
He dado esta mañana 79 en báscula, después de haber desayunado y tras plantar un pino mañanero, pero ya me he dado cuenta que realmente estaba más flaco, aunque no percibía la situación.
Ayer, reunido con mi familia y con comida ídem, tuve una necesidad atroz de comer hasta reventar, y así fue, pues no sólo me empalé unas 3 croquetas de 200 gramos, un plato de huevos revueltos con jamón y patatas, un entrecot de 350 g a la brasa y media lasaña de carne contundente que le quedaba a mi hija, y finalizar con un helado de dos bolas de mango y leche.
Y hubiera seguido comiendo, tal es la necesidad que sentía ayer.
Hoy menos hambriento, pero he podido almorzar a hora normal, después de haber venido del gimnasio, donde he hecho algo, pero con idea de no fundirme, y mantener ritmo y testigo.
Así pues he
biseriado fondos lastrados con 10 kg y singles de convencional a 6x6 y 6x140 cambiando agarres, previa rampa hasta single de 200.
Después, me he ido a hacer
banca inclinada con mancuernas de 20 kg a 4x15 superseriado con curl martillo con las mismas mancuernas de 20 kg.
Y
he acabado haciendo porra.
Algo más ligero, o más habitual para las sesiones que estoy acostumbrado a hacer, lejos de la bestialidad del otro día, donde a pesar de haber perdido peso, pero los 4 días anteriores sin ir, la rabia, la mucha rabia, la inmensa rabia que tenía tomaron lugar y forma en la sesión famosa, que será algo random en mi vida, pero que, ahora que la leo, me pareció una forma humana de mandar a la mierda a todos los pensamientos impíos.
Sin asteroides ni alcaloides.
Callos en el escroto y sudor en las manos, o algo parecido.