Te entiendo perfectamente.
No porque yo haya llegado a ese extremo, que no sé si podría llegar, pero hacer que todo gire en torno a esos segundos de máxima expresión, tiene que terminar quemando poco a poco, y gracias a que para eso se inventaron las vacaciones.
Pero disfrutar de esos momentos tras acabar, tiene que ser sublime.
Agosto, para disfrutar, y después la vuelta al cole