Bueno, es un aviso.
Un mal día, como sabes, lo tiene cualquiera.
Pero un mal día ha de ser interpretado, en estas labores, como lo que es, un aviso.
Pasada la fase de euforia, llega la realidad, y es que por mucho que queramos por momentos, hay que resetear y la llegada de esa fase es brusca, como te ha pasado.
Lógicamente te ha condicionado el fallo del primer ejercicio y eso te ha hecho desconcentrarte, como dices y como sabemos que nos pasas, pues ese primer movimiento augura éxito o fracaso en el día.
Pero viene lo bueno, que es que una vez ha pasado, podemos analizarlo y darnos cuenta que hemos de levantar el pie del acelerador por unos días, y este fin de semana son esos días, para volver el lunes, con ánimos renovados, o con el mal recuerdo del jueves.
Vienes de un ciclo duro, y estás inmerso en otro ciclo igualmente duro, casi sin descanso; es lógico por ese lado que en algún momento sufrieras un bajón.
Pero por otro lado tienes una proyección en mente que lucha contra esa situación y te angustia.
Has de conseguir equilibrar deseo con realidad.
Así que, desconecta este fin de semana, que tu mente se zambulla en otras cuestiones porque el lunes serás capaz de retomar el reto de nuevo con fuerzas renovadas, pero eso sí, olvida este día, simplemente aprovecha para el descanso de la mente, que es casi más importante a estas alturas que el del cuerpo.
Te estás preparando para disfrutar el momento, no lo olvides.