Ciertamente, chicos, lo hago porque me gusta. Esto, hacer lo que a uno le gusta, debería ser prioritario, pero he llegado a un punto que tengo tanta resistencia que he convertido mi cuerpo en una máquina ahorradora, y creo que tenéis razón al apuntar que en nada me beneficia ahora si quiero cambiar. He creado adaptaciones metabólicas muy fuertes y me encuentro con un "cuerpo de maratoniano" que levanta cargas acordes a su peso.
Es algo que he estado pensando estos días. Como arma para bajar peso es increíble, os lo aseguro. Pero como digo, ahora no es lo que quiero, y como lo que quiero es ganar peso (sin miedo, Frutos), las prioridades cambian, y aquello que me gusta puede, al menos, esperar a otro momento.
Además, soy una persona bastante activa y a lo largo del día no permanezco estático, ya sea porque me tenga que desplazar o para hacer tareas, por lo que ejercicio extra me sobra como para añadir más en el trabajo metabólico en sala.
Mi opción es limitar el trabajo metabólico a hacer series de sprints/intervalos un día por semana, separado de la sesión de pesas. Creo que es el ejercicio más similar al trabajo explosivo y que mantendrá cierta condición.
Y de paso aprovecho ese tiempo de circuito para hacer alguna serie más o focalizar más en el entrenamiento que debo.
Ahora toca desadaptarse un poco de lo que soy para adaptarme a un cuerpo nuevo.