He ido a entrenar. No ha importado lo que hice ayer. Obviamente se notaba el repetir algunos ejercicios. Pero ha dado igual. Simplemente he disfrutado, sin entrenar al uso. Esto lo primero. Entrenamiento más breve pero más centrado e intenso.
Aunque haya poca gente en el gym que vea entrenando fuerza, voy a arrimarme a quien vea que entrena como a mí me gusta. Tal vez algo descaradamente, pero creo que el espíritu de compañerismo entre aquellos que entrenan para rendir es mucho mayor que los que miran únicamente por su cuerpo. Estaría bien formar un grupo, dentro de un gym comercial. En realidad son bastante permisivos en el gym. A lo mejor propongo esto, por si surge algún interesado que comparta intereses. Y por qué no, competir entre nosotros.
Cómo no, ayer he estado pensando un buen tiempo, reflexionando sobre mí y las palabras de Frutos.
No necesito tanto orden, necesito entrenar. Y disfrutar. Hoy lo he hecho.
Tampoco necesito mirar la comida que como al gramo. Es posible que deje de contar macronutrientes. Me agobia, y qué casualidad que he empezado a bajar de peso desde que he comenzado a contar. En este sentido mi problema es psicológico. Me da ansiedad. No es preocuparme por ganar peso. Es el asunto de cuadrar unos números. Parece ridículo, pero seguro que es un trastorno diagnosticado. Si desde el hospital se me dice que tengo que dejar de preocuparme por encajar una dieta (que no me está sirviendo) entonces definitivamente lo dejaré. Creo que en mi caso comería más sin darme cuenta. De momento opto por darme días libres, que coincidirán con reuniones con mi familia y/o amigos.
Espero evolucionar ya quitándome límites poco a poco. Y quiero que esto quede plasmado en este diario.