Gracias por tus palabras, Frutos, que incluyen tan recomendables consejos para mí.
Respecto a lo de ser más primitivo, creo que lo voy logrando sobre el "terreno de juego". En primer lugar, se trata de hacer lo que me gusta. Esto conlleva un período previo de aceptar cómo soy, pero pensar que se puede mejorar en aquello que me limita y explotar al máximo aquello en lo que soy bueno. "Aceptar" suena a resignación, pero ni mucho menos. "Aceptar" es, en mi caso, amoldarme a mis instintos. No tengo porqué hacer lo que hace el resto, y tampoco tengo porqué no llegar a poder hacerlo. Simplemente quiero decidir mi camino. Esto para mí es muy importante, hasta tal punto en que condiciona mi desarrollo en todos los sentidos, es decir, me acabaría limitando si no lo hiciese.
Llevando esto al tema en concreto, me he propuesto metas a corto, medio y largo plazo, previa reflexión de no fallarme. Aquí las compartiré, por supuesto, siendo más concreto en éstas. En general suponen desinhibirme en muchos términos que suponen los perjudiciales límites. El probarme siempre me viene bien. Es un recurso que de cara al futuro y plantear nuevos retos me ayuda (si he podido hacer esto sin preocuparme, por qué no hacerlo para mejorar). No tengo miedo a la parte experimental, siendo mi esencia más bien teórica. Pero la teoría queda en entredicho algunas veces, y más frecuentemente en ese asunto en concreto. Por lo tanto, he de apostar, y pensar que nada pierdo en ello.
Como predecías, mi mayor problema pudiera estar a nivel psicológico. Pero no me asusto, porque también los límites mentales se pueden superar, aunque cuesten a veces más que levantar cualquier hierro.
En definitiva, sigo aquí. La carrera es con vallas, pero quiero hacer de esta prueba mi especialidad.