Pero habiendo ascensor, hombre De Dios, con todas esas anécdotas, historias y perversiones que pueden acontecer entre las paredes enlatadas del mismo...
Y tú dale que dale con las escaleras, que estarán llenas de colillas, polvo en suspensión, telarañas, gusanitos y cáscaras de pipas a medio pelar.
Es un inframundo que no debes de atravesar en estos momentos