kesaryo escribió: Muy buena sesión, ya iba siendo hora de que volvieses a la trinchera como es debido 
Así lo sentí, César, después de las últimas sesiones donde me encontraba hasta cierto punto hastiado y sobrepasado.
Ha sido un mes de septiembre negro en cuanto al trabajo, con muchos dobles turnos, muchas guardias, poco descanso, comer muy mal, pues en el hospital se come fatal y poco, dormir menos, ir cuando podía y sentir que no podía tirar más por momentos lo cual me afectaba negativamente al acabar y empezaba la comedura de coco...
Mañana cumplo 48 castañas, y me veía y sentía como esa cifra me mermaba la capacidad de poder seguir adelante.
Me acordaba del momento álgido de junio donde me encontraba en plena forma y por así decirlo, viendo que no había fin, pero y aún cuando el tiempo transcurre, las obligaciones laborales a ese ritmo, tanto en verano como ahora me han dejado tocado.
Ahí sí he notado la edad, y el cansancio de repetir una y otra vez la misma ronda: trabajar, trabajar, no descansar, otro día más doblando, y otro y otro.
Es una cuestión de mala planificación del trabajo, donde en mi caso, para coger vacaciones, supone que el trabajo que no has hecho, te espera cuando vuelves y así te encuentras con el doble y el triple de actividades, puesto que no cubren a nadie que esté de vacaciones y eso obliga a esas sesiones diarias de trabajo tan macabras.
Y eso entiendo que me ha influido, en la pérdida de capacidad de rendimiento luego en el gimnasio, en no encontrarme a gusto y afecta a la motivación, al hecho de concentrarte y al hecho final de obtener un resultado que te motive para seguir.
Hasta me he planteado, por momentos, dejarlo de lado...
Pero bueno, dormir y comer ese día me dio el revulsivo para intentar ayer salir del atolladero.
Y me fue bien, la verdad, me sentí poco a poco en el sitio, comprobando que tiraba bien, que podía con ello, y eso me estimulaba para seguir hasta acabar con esa sensación de que podía seguir haciendo más cosas, pues me encontraba agusto.
Una simple variación, el snatch sdl que me explicaba Rubén, me dio en ese momento otra satisfacción, y no era otra que hacerlo, comprobar la solidez con una apertura de agarre muy amplia,y la sensación de poderío al mover los kilos y la facilidad de los mismos en un movimiento no probado hasta la fecha.
Al final, la mente es maravillosa, te mantiene vivo y salva lo físico y su tara hasta hacerte llegar a momentos sublimes como considero el de ayer.
Y aunque mantengo la ensoñación en conseguir más de lo conseguido, retengo y compruebo cuales son mis posibilidades, juego con las ideas y acciones que me han venido bien e intentó eliminar las ecuaciones que me han supuesto un escollo para conseguirlo.
Al final, todo es tan simple como la cita: cuando una ha jugado con una gran cantidad de notas, la simplicidad emerge como arte.
Seguiré jugando con ellas, pero, en mi caso, lo simple me lleva a obtener más. Un solo objetivo y un resultado final adecuado a mis espectativas.