Me gusta saber que voy a trabajar en un rango de cargas determinado, y en función de mis sensaciones tras el calentamiento a nivel físico y mental pues cargo más o menos la barra. Y el día que muevo 100 como el que muevo 200 me están haciendo mejorar porque es la carga que necesitaba. Hay que encontrar la belleza en los días en los que los pesos sobre la barra no son los que soñamos. Porque esos días suman, porque esas cargas se pueden dominar en técnica, velocidad, en descansos entre series más cortos, en mayor cantidad de volumen total o qué sé yo.
"El carácter no se desarrolla en la calma, sino en experiencias de prueba y sufrimiento que ensanchan el alma y aclaran la visión" Keller