Ayuno, rutina de estiramientos (psoas ilíaco, erectores, glúteo, aductores, deltoides, dorsal ancho...), y una ducha que te corte la respiración, que notes como ese gélido goteo envuelve tu piel, me eleva, me hace abandonar esta ofensa a la naturaleza que es la "polis" y vagar por el mundo, no este, sino el mundo de las ideas, incapaz de reducirse a lo humano.
"Qué vergüenza para un hombre llegar a su vejez sin haber visto la belleza y la fuerza que podría haber alcanzado su cuerpo." Sócrates