Es lo que ocurre cuando los que imponen las normas no saben lo que es entrenar.
Lo hemos intentado todo.
Hemos hablado con el jefe para llegar a un acuerdo, le propusimos firmar una especie de contrato conforme nos comprometíamos a mantener las barras, discos y suelo impecables tras cada entrenamiento. Nada de nada.
Comprendo su postura, ya que no somos el tipo de usuarios que les interesa, pero ellos podrían intentar comprender la nuestra.
Como dato curioso diré que antes de que mis compañeros y yo empezáramos a usar magnesio no estaba prohibido, la única condición era limpiar al acabar. Según me ha comentado un monitor, el hecho de que nosotros usáramos magnesio y otros accesorios como el cinturón de lastre por ejemplo, hizo que convocaran reuniones para modificar el reglamento.
En fin.
Una hormiga en marcha hace más que un buey durmiendo.