Los desafíos aunque no programados como es el caso de una lesión, siempre que uno les plante cara como es tu caso, pueden despertar nuestro ingenio, ahora trazando una hoja de ruta para explotar aquello que puedes entrenar. Como es el torso. Los caminos díficiles generan dolor pero elevan tu perspectiva a cotas que de otra manera no podrías ver. Así que alégrate de estar luchando.
Un abrazo, remamos contigo.
"El carácter no se desarrolla en la calma, sino en experiencias de prueba y sufrimiento que ensanchan el alma y aclaran la visión" Keller