Hoy probé un pre-entreno de lo mejor, el sabor muy bueno la verdad, y entrenas como un oso:
Os dejo una reflexión que me ha gustado mucho de un libro que estoy leyendo:
Por lo general se cree que tener un objetivo marcado es algo bueno: que la persona sabe lo que quiere y que lo persigue; por otra parte, sin embargo, tal situación le impone unas anteojeras, como las de los caballos: ve única y exclusivamente su objetivo y nada más. Y ocurre, por el contrario, que lo que está más allá, lo que sale del límite impuesto en amplitud y profundidad puede resultar mucho más interesante e importante. A fin de cuentas, entrar en un mundo diferente significa penetrar en un misterio, y ese misterio puede guardar muchos laberintos y recovecos, ¡tantos enigmas e incógnitas!
Richard Kapuscinski, Ébano.
Pasad un buen finde, recordad no incumplir los mandamientos del fitness.
Vesos.