Hola, te comprendo perfectamente.
Los medios de comunicación intentan proteger a las masas mostrando una visión de la realidad excesivamente edulcorada, sobretodo en las últimas semanas vista la sangría que se estaba produciendo en nuestro país. Pero los días posteriores de la eclosión, se disputaban a ver quien vendía más pánico. Una auténtica vergüenza, tener sin parar imágenes de funerarias trabajando a destajo y coches funebres de un lugar a otro. Una cosa es mostrar la realidad y su crudeza y otra recrearse. Mi único consumo televisivo es a la hora de comer y cenar, que es suficiente como para terminar asqueado. Y lo reduje considerablemente, porque me provocaba ansiedad. En su defecto en el 80% de los momentos que me siento a comer o cenar ya pongo directamente Netflix.
De un día para otro no hay cambios significativos, podríamos prescindir de estar conectados con la actualidad, a excepción de acontecimientos puntuales. El resto es ruido, por más que cada día veamos a ver cómo está la cosa, no hay cambio sustancial, y todo lo que nos llega es ruido. Y no suma nada. Es con los días y semanas cómo se aprecian cambios, y como uno obtiene de manera veraz nueva información. Hablo por mí y por tener una higiene mental saludable.
Un abrazo.
"El carácter no se desarrolla en la calma, sino en experiencias de prueba y sufrimiento que ensanchan el alma y aclaran la visión" Keller