me dignosticaron el mismo problema cuando tenía 12 años. Pase de ser un niño gordito de 60 kg (medía 1,50) a pesar 38kg en mi peor momento (o eso creo, los dos últimos meses no me decían cuanto pesaba). Sé por lo que estás pasando, estuve cerca de ser ingresado.
Lo que me hizo salir de ahí, lo recuerdo como si fuese ayer, fue ver a mis padres llorar después de las visitas al psicólogo, y lo que estaban sufriendo. Recuerdo una tarde como me enseñaron en el ordenador las posibles consecuencias de la anorexia nerviosa, como pacientes habían llegado a morir. Yo no estaba en una fase tan avanzada, aunque iba en camino, pero me acojoné mucho, y supuso un cambio en mi mentalidad. Veía a familiares sufrir por mi culpa, cuando yo lo único que quería al principio era simplemente no ser ese niño gordito que estaba en el banquillo en los partidos de fútbol. Pero se me fue de las manos y por suerte salí de ahí, como pude. Para ser sincero los psicólogos me ayudaron poco (entiendo que este es mi caso, y que cada persona es un mundo), me recuperé yo solo. Cada comida era un desafío. Al principio, mi estómago era tan pequeño que comer la porción más mísera de comida era muy díficil. Pero poco a poco, todo volvió a la normalidad.
Y ahora aquí estoy, más fuerte que nunca, y con el objetivo de ser una de las personas más fuertes del país. Por suerte o desgracia esa mentalidad obsesiva creo que nunca desaparecerá, pero he aprendido a canalizarla, primero mediante la música, y más recientemente en el powerlifting.
Saldrás de ahí, y todo volverá a su cauce, te recuperarás y un nuevo mundo se abrirá a tus pies, pero tienes que ser tu quien se abra camino. De momento vas bien.
Mucha fuerza y ánimos! Un abrazo!