Mira, te puedo dar mi modesto punto de vista aportando mi experiencia. Digo modesto porque mi caso está lejano al tuyo pero quién sabe si pudiera estar asomando un inicio.
En principio puedes pensar "¿Estrés? Mis cojones va a ser estrés (ó que le den sudor y cojones al estrés)". Pero lo cierto es que esa actitud, si es que hay un principio, sólo agrava. Y da igual el total de kcal que metas, que incorpores 2xBW de grasas, o que cambies el entreno mil veces. De hecho comer tanto y variar sólo supone más estrés. Pero uno insiste, y así durante semanas, y meses, sin saber que algo puede estar cronificando.
Luego un médico te dice que hay problemas de estrés, y que la causa puede ser un cúmulo de todo: estudios/trabajo, entrenamiento, trastornos a la hora de nutrirse por excesos y/o defectos; y es difícil saber qué pudo ser. Entonces te pide que ceses en todo. Y le puedes decir que ni de broma, que puedes con eso y mucho más, pero cuando la salud empieza a dar pruebas reales de que hay algo que no va bien, entonces te asustas, y asumes que hay algo que te ha vencido.
Qué puedo recomendarte. Pues pensar, pero no pensarlo mucho o pensar en hacer lo básico y a partir de ahí lidiar con tu situación personal. Esto lo sabes de sobra, sólo que el contexto pudo haber cambiado. Si necesitas un descanso de algo, tómalo en lo que puedas dártelo (supongo que ahora mismo en el entrenamiento, si estás trabajando). Y cuando encuentres algo que compagine con tu vida entonces aférrate a ello y si acaso a partir de ahí progresa despacio.
Lo que te pido, por favor, es que no te parezcas en nada a mí.