Con un pie como una pata de oso, morado como una berenjena, después del discazo de 20 kilotones, y no me he quejado nada, nadita, es más, he ido a trabajar, a operar y a empotrar...
Y por un calambrillo te quejas?
Creo que es falta de yerro, y eso se recupera comiendo más lentejas.
Cuídate, grandullón, que sin ti, no somos nada, aparte que eres el tercero más fuerte (después de Aimar y Adrián)...que lo sepas.
César no cuenta, que es competidor y juega en otra liga.