Hacer que esto merezca la pena supone que te provoca esas sensaciones que dices.
No es cuestión de endorfinas y demás cuestiones.
A fin de cuentas es un afán por mejorar día a día con unas miras puestas en una repe más.
Algo inintenligible para mentes parceladas e influidas por determinados aspectos pseudocientificos, emocionales y rozando aquello que supone la insoportable levedad de su propio ser.
Por eso, quienes sabemos lo que cuesta, amamos ese esfuerzo, valoramos lo que los demás hacen e intentamos ser reflejo de aquello que naturalmente podemos conseguir.
Los caminos pueden ser recorridos con más o menos pasos. Nosotros hemos elegido hacerlos con uno detrás del otro, sin saltos, sin paradas y sin avituallamiento exógeno.
Que nos llevará a ese momento donde estás ahora...miras atrás y ves lo que has recorrido, y miras adelante y piensas no donde termina el camino, sino más al contrario, deseas que nunca acabe.
Así que a darle. Cuando haya que parar, se para, se coge resuello, y se sigue.