Autocontrol.
En un momento de euforia todo nos parece posible hasta que podemos tropezar, porque la delgada línea entre el fracaso y el éxito, tiene a veces, piedras por el camino.
Así que aparte de darte la enhorabuena por el ejemplo que das, sigue dando ese ejemplo, no el físico, sino el cualitativo, el que ofreces con esa forma de enfrentarte al día a día y seguir derecho.
Los exámenes lo primero.
Una sobrecarga de ejercicio buscando nuevas metas heroicas puede que te sea contraproducente en estos momentos, por esa fatiga mental que te puede inducir, y que unido a la necesidad y ansiedad de los exámenes, condicionarte los siguientes días, meses, semanas, etc.
Y en cuanto al exceso de líbido...
Los momentos de euforia, el ritmo estacional, la luz del sol, las ropas minimalistas, todo ello influye. Pero tranqui, que ya se te pasará con la edad 