Pues ver la barra con 140kg con sus 3 discos de 20 por lado, es lo suyo, como Dios manda. Pues da gustazo. A mí por lo menos, y mucho, ya que soy de tener varios tocs. La sensación de equilibrio, estabilidad y robustez, con esas tres galletas a las que aludes como metáfora es toda una verdad. Y estéticamente es agradable a la vista. Y en las fotos o vídeos produce harmonía.
Yo echo de menos ir al gimnasio, por lo de salir un poco de casa y relacionarme con gente. He ganado muchas cosas entrenando en casa, y no me arrepiento. Podría enumerar un gran listado de pros que he encontrado pero mencionaré tres que me han hecho la vida más agradable :
1. Poder interrumpir el entrenamiento para cagar tranquilamente.
2. Poder dejar de fondo Chaturbate en mute, mientras suena System of a Down.
3. La tranquilidad de marcar tú el ritmo, descansos sujeto a tus sensaciones y no por un entorno que presiona para usar tu equipamiento. (Suprimir ese estrés a mi me cambió la vida)
No obstante, necesito socializar a veces aunque sea con un simple contacto visual o un "cómo va todo?" de 10 segundos. Y cambiar de aire. También ver algunas nalgas en movimiento no tienen precio y puede ser una inyección de adrenalina. O el mismo paseo de vuelta a casa que ayuda a digerir el entrenamiento y las emociones que te ha producido.
Un abrazo.
"El carácter no se desarrolla en la calma, sino en experiencias de prueba y sufrimiento que ensanchan el alma y aclaran la visión" Keller