Qué bueno que te encuentro por aquí, galán.
Nada, una descarga de todo, es necesaria de vez en cuando, incluso de uno mismo.
Así que, a partir de ahora, sólo hay una dirección y un sentido único, con pendientes elevadas, descensos intrépidos, y final feliz.
Dale fuerte y por supuesto, aprieta en el sprint final que te queda pendiente.
Ya es tuyo.