Las diferentes etapas tanto de la nutrición como del entrenamiento siempre deben estar ligadas al contexto del sujeto. Un protocolo de actuación que cumpla con unas pautas que deban respetar una cronología no existe como tal. O causaría estragos. Un ejemplo es, si un usuario inicia su andadura en el gimnasio y tiene de partida un porcentaje graso que se considere elevado la recomendación sería en primer lugar hacer un déficit, porque a menor porcentaje graso mejoraría su perfil hormonal (más salud, mayor sensibilidad a la insulina, más receptivo a ganar musculo, etc) Pero claro, podríamos tener un caso totalmente opuesto, alguien que se inicie con un porcentaje relativamente bajo y lo ideal es que de inicio su propuesta más sensata fuese empezar con una dieta hipercalórica. El tema de las calorías tanto en déficit como en superávit, los rangos podrán ser más o menos agresivos, irá en función del punto en el que se encuentre el sujeto. Aunque siempre existirán unos limites y de ahí se podrá ir jugando. De igual manera con los tiempos. ¿Cuánto más alargo la definición o el volumen? Pues según sea sostenible y en última instancia quieras continuar o no. Una definición muy prolongada y agresiva es insostenible. Una dieta de volumen muy prolongada y de festín en festín, te invita al letargo, a un aparato digestivo saturado.
Respecto al entrenamiento más de lo mismo. ¿Cuánto ha de durar una etapa de fuerza? ¿Cuánto de hipertrofia? ¿Se pueden combinar? ¿Por cuál empiezo? Y la respuesta es múltiple. Todo se puede conjugar cómo todo debería estar enfocado en el contexto. Quien se vuelve más fuerte se vuelve más grande, quien se vuelve más grande se vuelve más fuerte. Otra cosa es querer ser powerlifter o culturista (profesional o no) entonces a largo plazo será más inteligente optar distintos enfoques de entrenamiento. Pero que, no obstante, ambos estilos se cruzan, se retroalimentan y se necesitan. Todo en su debida dosis.
He sintetizado muchísimo.
Mi consejo es que disfrutes leyendo sobre la temática, que disfrutes comiendo y entrenando. Y que siempre escojas el camino que siendo saludable te va a hacer feliz. El rato que pasamos comiendo o en el gimnasio que se haga agradable. Al final todo se puede modular de forma que nos lleve hacia donde queramos, pero que sea siendo felices.
Y habrá momentos que te sientas saturado de sobre información, pues nada, tranquilo, que no te bloquee y sigue. Tu mismo te irás confeccionando una hoja de ruta. Leerás muchas opiniones, solo te animaría a poner en cuestión aquellas que solo entienden una forma de hacer las cosas, porque terminan esclavizando, y están sesgadas por la propia pasión o por intereses comerciales para venderte una metodología.
Y por estas cosas aunque la ciencia es la base de la nutrición y el deporte, detrás hay todo un arte.
"El carácter no se desarrolla en la calma, sino en experiencias de prueba y sufrimiento que ensanchan el alma y aclaran la visión" Keller