En alguna ocasión he visto al amado líder hablando de sus bondades.
Vale una pasta, por lo que he visto y tiene algunas características peculiares.
Al margen de su valor gastronómico, es discutido si las diferencias del ajo negro con el original pueden tener efectos sobre nuestra salud. Una serie de estudios, entre los que se encuentran los realizados por el científico chino Yi-Shang Wang y su equipo del Binzhou Medical College y la Segunda Escuela Médica Militar de Shanghái, ha investigado las propiedades antitumorales del ajo negro. Como avisaban en dicho informe, "hay cada vez más evidencia de que los extractos de ajo poseen efectos anticancerígenos, pero no hay estudios acerca de los efectos del ajo negro en cánceres gástricos". Sus descubrimientos no dejaron indiferente a nadie: 'in vitro', el extracto de ajo negro inducía la apoptosis (suicidio celular) de las células cancerosas. En ratones (que habían sido inoculados con este tipo de cáncer), "notables efectos antitumorales fueron observados". Los científicos creen que esto se debe, al menos en parte, a sus "efectos antioxidantes e inmunomoduladores".
Otros estudios, como el realizado por los científicos coreanos Young-Min Lee, Oh-Cheon Gweon y su equipo de la Universidad de Inje y del Gyeongnam Provincial Namhae College, se han centrado en estudiar los efectos del ajo negro sobre la diabetes tipo 2. Su elección se debe a que "la capacidad antioxidante del ajo negro es 4,5 veces superior a la del ajo normal". Su descubrimiento fue que el consumo de ajo negro "disminuye los peróxidos de los lípidos hepáticos" y que "podría contribuir a la protección contra las complicaciones diabéticas".
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