Horus escribió:
Me da la impresión que si se quiere trabajar en función de un porcentaje de la RM máxima en el método bilbo, es mejor mantener un mismo RM durante los días, que querer calcular un RM diario en función de la serie bilbo.
Nada que objetar, y totalmente de acuerdo contigo.
Mi idea, cuando la dejaba arriba, era cubrir la "necesidad" que algunos tienen de regirse por cánones "estrictos" y dar una idea por otro lado, para otro bastardeo más de rutinas donde se mezclaran dos conceptos distintos (tirar a altas repeticiones y a partir de ello averiguar un rm para ese día)
Objetivamente hablando y siempre en mi caso: paso de elucubraciones y materializar números en función de parámetros que son más de profesionales que lúdicos. No obstante leo y releo, a veces con verdadero asombro, las funciones mentales y las organizaciones, que algunos hacen de los batiburillos de cuestiones que salen a la luz como la gran novedad del momento.
Yo soy del parecer, y en ello me baso y por otro lado si me equivoco, la equivocación es mía, que la utilización de tantísimas variables para considerar un día y de ahí, programarunas semanas, es algo equívoco y manifiestamente antiestético para estas ocasiones.
Considero, y vuelvo a hablar yo mismo, que la decisión de tirar o no más o no va a depender de como te encuentres, lo que en english creo que le dicen RPE y en castellano vallisoletano es ver cómo estás ese día, y si tienes ganas de tirar más o no.
Siempre teniendo en cuenta la función lúdica del momento y por supuesto manteniendo la premisa de intentar superarte, no día a día, que eso es imposible materialmente, sino en una determinada fase temporal que implique una subida real de peso y de fuerza en base a los únicos datos objetivos de los que dispongo: reventar camisetas y mirar los números que un día escribo en mi diario.
A partir de ahí, la concreción de ejercicios, el batiburrillo de si quiero activar la porción corta del bíceps o el haz posterior del deltoides me parece una idiotez (esta vez desde un punto de vista médico y anatomista)
Por otro lado, conjugar todos los vertidos de T Nation en crear una herramienta "eficaz" que te permita ganar lo que no eres capaz, creo que eso es más para pros que para los que como yo aspiran a mejorar el cuerpo escombro y a mantener lo ganado.
Con ello no pretendo criticar las millones de formas de entrenar, que no consisten nada más que en una ensaladilla rusa aderezada con la salsa que se quiera para darle un toque distintivo, incluso podemos ponerles nombres eslavos, anglos o somalíes, pero no deja de ser siempre lo mismo.
Entiendo que esto se reduce más que nada a probar en cada uno su capacidad de superación, su fortaleza mental, aparte de la física, su afán por mejorar y su razón para no romperse haciendo la bestia parda para impresionar a alguien.
Es en la simplicidad, donde he adquirido mis mejores resultados.
Y de eso me he dado cuenta hace relativamente poco (me refiero al ámbito gimnástico) pues en la vida diaria, los 40 años me hicieron comprender que no se necesita tanto para mantenerse, ni tanto para ser más feliz.
Pues esa aplicación a lo que estamos tratando, lo he descubierto posteriormente, a base de ensayo-error, y la tenía ahí.
Buscar un rm? pues creo que si se tiene la necesidad de ello porque se va a competir o a participar en un evento, ahí si lo veo necesario y ahí si entiendo las rutinas simples y efectivas de las cuales tenemos ejemplo en nuestros compañeros.
Pero no buscar un rm sino buscar variedad para evitar el aburrimiento y así poder seguir, pues tenemos el batiburrillo de rutinas varias y variadas que hay, que una vez las leo, y con los ojos que me dan el entendimiento de llevar algo haciendo esto, considero que abarcan mucho, luego poco aprietan.
Quede claro que espero que la cibernética tenga su lugar pronto, y que con el chip que nos implantemos en el telencéfalo sabremos cuál es el volumen ideal para ese día, pero hasta tanto, entretenido me hallo y a veces sorprendido de la poca capacidad de síntesis que algunas veces se lee en determinadas comentarios del mundillo internáutico.
Menos mal que aquí tenemos la cabeza amueblada.