Esta reflexión la he ido construyendo desde que empecé a entrenar en el gimnasio, paralelamente a mis estudios de Educación Social:
Los hierros no solo forjan nuestros cuerpos, sino nuestra mente, nuestra persona, la globalidad que somos. Puedes conseguir un cuerpo grande, fuerte, musculoso, resistente, etc… Pero en ese proceso has aprendido lo que es el sacrificio, la constancia, el saber auto-motivarte frente la adversidad o es desanimo, superar miedos echándole huevos y a superar tus límites. Crecemos en cuerpo y mente, no solo es entrenar, también es educarnos.
No huyas de la presión. La presión crea diamantes.