Pon la máxima tensión en tus dorsales y evita que tus antebrazos se quemen. ¿Resultado? Una espalda más grande.
Durante la ejecución de muchos ejercicios de espalda, los antebrazos se cansan antes que los músculos de la espalda, especialmente cuando se usa un ritmo más lento para la hipertrofia. Con el método de "sidewinder", optimizarás la tensión aplicada a los músculos de la espalda antes de que tus antebrazos se carguen.
El remo "sidewinder" también es genial para mitigar la sobreextensión de la parte superior del brazo. Esto disminuye o elimina la fuerza de cizallamiento anterior en el hombro y consigue la máxima implicación de los dorsales.
Aquí podemos apreciarlo con varios ejemplos:
¿Cómo impacta en tus dorsales?
El latissimus dorsi (dorsal mayor) tiene algunas acciones clave: aducción y extensión del brazo, hiperextensión del brazo y rotación interna del brazo. Y si el hueso del brazo se fija contra la escápula, tira de la faja pectoral hacia atrás en su conjunto. Este remo se aprovecha de todas estas acciones.
¿Cómo hacerlo?
Prepárate como lo harías para cualquier remo, pero comienza con el pulgar girado hacia adentro, con una rotación interna del brazo. Esto creará tensión en los dorsales de inmediato. Dirige con el codo y el omóplato. Tira del codo hacia a ti mientras mantienes la tensión y gira externamente el brazo. Al rotar externamente el brazo y llevar el pulgar para que apunte lateralmente, el codo se detendrá automáticamente en el punto de máxima tensión. Si estás de pie, gira el torso unos 30 grados para terminar la contracción. A medida que desciendes la carga, gira el brazo en espiral hacia la rotación interna mientras mantienes una tensión constante.
Series, repeticiones y tempo
Haz 3-5 series de 8-15 repeticiones y experimenta con el tempo, asegurándote de contraer el músculo y controlar el movimiento. Mantén un tiempo bajo tensión constante y nunca te detengas hasta que la serie esté finalizada
Traducido y adaptado por
Frutos
www.t-nation.com/training/tip-the-sidewinder-row]Fuente Fuente
"El carácter no se desarrolla en la calma, sino en experiencias de prueba y sufrimiento que ensanchan el alma y aclaran la visión" Keller