Estéticamente el perfil de un Mr Olympia de los 70-80' me gustaba más.
Soy un romántico y por ello siempre tiempos pasados fueron mejores aunque sea un visión tan sólo idílica que se tiende a realizar de todo aquello que caduca. No obstante, mi opinión es que la Old School todavía vive, es decir y para mayor precisión que convive con la nuevas tendencias. Y para que el debate no se vea intoxicado debería hacerse una criba para valorar con mayor precisión en que estado se encuentra el culturismo, porque ir al gimnasio, tomar alguna que otra pechuga a la plancha, ir con ropa ajustada o compartir tus agujetas en las RRSS, no es culturismo. El culturismo como tal es implicación total y plena de tu tiempo y energía, y eso es trabajo duro ahora en el 2015 y también en 1980.
Hay diferencias claras en cuanto al nivel de exigencia en las competiciones de máximo nivel dado que el esfuerzo continúo sumado de avances farmacológicos permite un mayor desarrollo muscular, y ¿Quién no se ve tentado a ir a más? Pues es lógico que haya derivado en eso el culturismo. Es parte de la naturaleza humana ir a más, aunque eso suponga un atentado contra la subjetiva estética o la misma salud. Como si en powerlifting se puede ir a 500kg en sentadilla, como se van a detener, aunque cueste sacrificar la técnica, profundidad, etc Otro tema aparte es que nos gusta más, que es algo subjetivo a lo que discrepar me parece una perdida de tiempo, porque para gustos colores.
Entre los grandes culturistas hay diferentes estilos de entrenamientos, la vieja escuela como Branch Warren, Johnnie Jackson y entre comillas Ben Pakulski tienen un estilo más heavy. No obstante Kai Greene podrá hablar de sentimiento muscular, pero se mete su press inclinado +10 con 140kg, o unas sentadillas profundas con 180kg a varias repeticiones y varias series como si nada. Existe todo un marketing que muestra en los vídeos lo que interesa vender.
La gente no quiere entrenar duro, la gente quiere resultados, y la industria no te va a agobiar con que se necesita trabajo duro, te va a enseñar que no es todo tan complicado. Por eso cremitas, suplementos para todo, entrenamientos para mancos y lo que decía en el inicio, ese público no es culturista. Al gimnasio va mucha gente, pero pocos culturistas. Igual que todo el que sale a correr (muy sano y lícito) no es un corredor.
En definitiva, creo que la vieja escuela convive con las nuevas tendencias, y al final la variedad solo puede traer cosas positivas, porque no dejan de ser más herramientas con las que seguir mejorando. Aunque en definitiva esto sea años y años de duro trabajo.