Gracias tío pero como no podía ser de otra manera... En casa seguimos. Justo cuando ya lo teníamos todo preparado e ivamos a cenar y dormir mi chavala movió el coche de sitio para que molestase menos mientras estuviésemos fuera y le pilló la pata a una de las enanas,la malinoa. Pensábamos que se lo rompió pero parecía que no aún que no estaba seguro. De todas formas había que vigilarla haber cómo reaccionaba a las pastillas y como iba evolucionando la avería, hacerle curas y tal y no queríamos dejarle ese marrón a su hermano (al de mi pareja) que es el que se iba a hacer cargo de las perras.
Le dije que podía irse ella pero al final nos hemos quedado los dos. Otra vez será.