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Es verano aquí en Sacramento, California y es ¡caluroso, caluroso, caluroso!

Ya hemos tenido varios días sobre los 38 grados y solo es el principio de Julio.

Como muchos de vosotros ya habréis visto en mis videos de Youtube, Untamed Strength es un gimnasio que se encuentra en una nave industrial. No tenemos muchos de los lujos que un gimnasio comercial ofrece (nada de aire acondicionado).

La mayoría de miembros de Untamed Strength son individuos bastante duros que se atan las zapatillas de halterofilia y sentadillean sus culos sin importar el calor que haga. La atmosfera cruda, básica, como de sótano atrae a cierto tipo de persona a la que no le importa estar incómoda.

Dicho esto, entrenar en un almacén caluroso y sofocante que está a más de 38 grados es una mierda… pero probablemente no lo querría de otro modo.

Considero esto mi “fase de calor” del entrenamiento. Similar a una “fase de alto volumen”, “fase pesada”, “fase de alta intensidad” del entrenamiento. Esta “fase de calor” es solo temporal. Si me acostumbro a dar el 100% en cada sesión de entrenamiento a pesar del terrible calor, pensad en lo fáciles que se sentirán mis sesiones una vez que la temperatura baje en unos pocos meses hasta unos refrescantes 20 grados.

Este corto artículo quiere venir a decir que habrá momentos en los que no todo conducirá a un entrenamiento perfecto. Habrá un montón de días en los que estarás cansado, hambriento, agujeteado, acalorado, estresado, sin motivación, etc. ¡Una lástima! Lo he mencionado antes y lo diré de nuevo; ¡a veces no se pueden controlar estas variables pero la única cosa sobre la que tienes un control total es tu esfuerzo!

-Puedes ir al sofocante gimnasio, dar lo mejor de ti, y mejorar.

-Puedes ir al caluroso gimnasio y quejarte sobre el calor que hace y tener una mierda de sesión de entrenamiento.

O


-Simplemente puedes quedarte en tu casa con el aire acondicionado puesto y seguir siendo débil.

 

La elección es tuya.

 

Veo gente en Instagram y en Facebook quejándose por: quedarse sin pre-entreno, estar cansados, estar hambrientos, tener que hacer peso muerto con discos hexagonales, no tener acceso a un gimnasio de powerlifting, tener que hacer peso muerto con una mierdosa barra sin agarre, no poder usar magnesio, etc.

Jack LaLanne dijo algo sobre “preocuparse” y lo voy a parafrasear usando la palabra “quejarse”:

Hay dos cosas sobre las que puedes quejarte:


1. Cosas que puedes controlar.
2. Cosas que no puedes controlar.

Si te quejas de algo que no puedes controlar, ¡entonces cambialo!

Si te quejas de algo que no puedes controlar, ¿por qué pierdes el tiempo quejandote?

Gracias por leerme,

TRAIN UNTAMED!

 

Traducido por Shtangist